domingo, 8 de junio de 2014

"Por favor, no me beses"

No suelo escribir mucho, ni recomendar alguna lectura, pero hoy, rumbo al trabajo,  cuando escuché a dos jóvenes hablar sobre obras  dignas de leer (de escritores peruanos) me convertí en protagonista de un debate cuando uno de ellos me preguntó ¿Qué prefieres leer una novela o un libro histórico? a lo cual no supe responder. Durante todo el trayecto de mi viaje me planteaba algunas respuestas las cuales no eran ajenas a mi realidad que a decir verdad era semejante al de aquellos jóvenes que no culminaban su debate.



Antes de llegar a mi destino uno de ellos notó que me disponía a bajar del vehículo y rápidamente me alcanzó un par de hojas que parecían haber sido arrancadas de un libro.  "Te servirá de mucho, aclarará tu duda" me dijo; yo algo extrañado recibí el escrito con agradecimiento y vaya que sorpresa que me lleve al descubrir el significado de su contenido...




Me gusta escribir, siempre lo he hecho y creo que nunca dejaré de hacerlo. ¿Por qué Lo hago? es simple disfruto describir, narrar o informar algún hecho en particular, creo que por ello elegí la carrera que estoy apunto de culminar. 





"Escribo para que esta vieja computadora no me sirva solo para masturbarme en las madrugadas. Escribo porque desde niño me he aburrido y me aburro y me aburriré siempre, mortalmente. Escribo porque esta película es muy lenta, porque este tono es muy monse, porque me pesa demasiado la mochila.



Escribo porque tengo mucha bronca, mucha hambre, mucha pena, mucha prisa.


Escribo en la ilusión de que –ya que te he decepcionado en todo lo demás– por lo menos estés orgullosa de lo que escribo. Escribo porque siento que me abandonan las ganas y los recuerdos. Escribo porque se terminan los sueños y los amigos.



Escribo porque escribir me da menos vergüenza que adorarte, menos vergüenza que mandar preciosas cartas al infinito y más allá, menos vergüenza que sentarme a esperar que quizás alguien, algún día.


Escribo para celebrarme y para destruirte. Para destruirme y para celebrarte.



Escribo para que todos sepan que ya no te quiero pero cuánto te quise, que mi voz buscaba el viento para tocar tu oído. O que ahora, en realidad, te quiero más y que el solo hecho de saberlo te arrebate un poquito de felicidad. O te la duplique. Escribo para resistir la tentación maldita de marcar tu número de memoria. Escribo para ver si, por lo menos así, me das un poquito de bola.





Escribo para recordarte que todavía estoy aquí. Que, contra todo pronóstico, resistí. Que, por si acaso, no me he muerto. Todavía no me he muerto, puta madre. 



Pero escribo, sobre todo, con el loco afán de llamar tu atención. 


Para que me mires. Para que me mires, pero no me toques. Para eso escribo, para que no tengas ni siquiera la ocasión de sonreírme de lejitos, con dulzura. Para que no me hables, para que no me abraces, para que, por lo que más quieras, no me beses. 

Por favor, no me beses.(...)"



Extracto de Por favor, no me beses (Maldita ternura BO)


No hay comentarios:

Publicar un comentario