Es verdad que damos muestras cotidianas de gratitud a nuestros padres,
pero aun así, es estupendo decirle “Te Amo Papá”, no porque sea el día del
padre o se nos haga necesario, más bien por un simple reflejo de cariño hacia
alguien a quien tanto le debemos... Gracia Papá
VIEJO MI QUERIDO VIEJO
Respecto al día del Padre, a mi parecer, una manera de distinguirlo es
reconociendo el legado que nos deja a cada uno. Creo que también deberíamos de
reflexionar acerca de lo que hemos aprendido de ellos.
Lo que aprendí de mi padre fue el optimismo a prueba de toda adversidad
y su enorme sentido del humor ante cualquier hecho diario. Casi nunca lo vi
llorar, dicen que no lo hacía ya que no deseaba que lo vieran nervioso o
preocupado, gracias a esto aprendí que no debemos lamentarnos ni rendirnos
ante un fracaso, siempre con la frente en alto para no caer y aprender de
los errores para no volver a cometer los mismos.
Desde que yo era niño siempre lo veía feliz al momento de recibir mis
calificaciones escolares, su manera de demostrar su cariño y
agradecimiento no era tan expresiva pero yo sabía lo orgulloso que se
sentía. Con el pasar de los años mis notas en el colegio fueron cambiando al
igual que mi forma de actuar, sin embargo su cariño siempre ha sido
el mismo, a pesar de los errores que he cometido, El aún confía en mí.
No todas las personas tenemos la dicha de contar con nuestros padres, ni
todos tenemos la suerte de que nos acompañen durante mucho tiempo en nuestra
vida, sin embargo estoy seguro de que todos amamos a nuestros padres y que
estamos muy agradecidos con ellos. Agradezco a Dios por haberme dado la dicha
de tener uno, que siempre confía en mí además que me dio la confianza para
seguir adelante pero sobre todo que siempre supo amarnos, gracias Papá
Walter.
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