sábado, 19 de septiembre de 2015

GRACIAS MAMÁ…

A pesar de los golpes que nos ha dado la vida, en realidad muchos, las fuertes caídas, las lágrimas derramadas hemos sabido levantarnos y seguir unidos…

GRACIAS MAMÁ…


Las cortas líneas que te escribo no bastan para tratar de describir el gran amor y admiración que siento por ti. Eres la mujer más fuerte y corajuda que he conocido, amo cada momento que sonríes, cuando me abrazas y sobre todo cuando sé que estarás ahí cuando te necesite.
Me has contando tantas veces que quisieras regresar el tiempo para evitar  cometer  errores, ¿pero sabes?  Para mí no existe mayor perfección que Tú, eres mi ejemplo, mi razón de ser. Gracias por ser mi mamá.
Nos ha tocado vivir momentos muy difíciles, y aunque en ocasiones te sintieras derrotada, supiste seguir caminando en la vida junto a nosotros, tu familia. Todo lo que has logrado, lo han logrado muy pocos. Tu valentía y firmeza incluso  hacen creer que no tienes problemas, aunque realmente sea lo contrario. Tu voz me tranquiliza, tus palabras me dan seguridad para continuar en la vida, tengo la fortuna de tener a la mejor mamá del mundo.
En palabras es difícil expresar cuanto te amo y te necesito en mi vida. Pienso que tardaría muchísimos años, dándote gracias por todo ese apoyo incondicional que me das. Tu consejo me ha ayudado a formarme durante todos estos años de mi vida, haciéndome la persona que soy ahora.
Gracias por guiarme en el camino de lo bueno, dejándome vivir lo malo, sin reproches, ni reclamos, comprenderme cuando fallo y enseñarme a aprender de ello, estar siempre con migo: las 24 horas, los 365 días del año… gracias por aceptar mi distancia y sacrificar las ganas de tenernos cerca por verme feliz cumpliendo lo que quiero, gracias por hacerme sentir orgulloso de todo lo que has construido como madre, esposa, mujer , amiga y guía de muchas personas que te buscan para tener una mano amiga…
Hoy es un día especial, porque en una fecha como hoy viniste al mundo. Dios no se equivocó al soplarte de vida, no se equivocó al darte las enseñanzas que debías de aprender por duras que sean, no se equivocó al ponerte en nuestras vidas, qué alegría da decirte mamá! , sintiendo en mis palabras emoción,  puedo presumir de ti una y otra vez y nunca me cansaré, uno de los amores de mi vida. Hoy quiero decirte TE AMO y desearte un FELIZ CUMPLEAÑOS, lleno de todas las bendiciones que te mereces mamá y muchísimos años de vida, para recordarte cada día lo mucho que te amo.

Feliz cumpleaños, que los sigas cumpliendo feliz hasta el año sin fin, que la vida me siga regalando el placer de seguir sintiéndome orgulloso por tener no la mejor, sino la única mujer más maravillosa del mundo… Gracias Mamá…

sábado, 14 de junio de 2014

VIEJO MI QUERIDO VIEJO

Es verdad que damos muestras cotidianas de gratitud a nuestros padres, pero aun así, es estupendo decirle “Te Amo Papá”, no porque sea el día del padre o se nos haga necesario, más bien por un simple reflejo de cariño hacia alguien a quien tanto le debemos... Gracia Papá

VIEJO MI QUERIDO VIEJO

Respecto al día del Padre, a mi parecer, una manera de distinguirlo es reconociendo el legado que nos deja a cada uno. Creo que también deberíamos de reflexionar  acerca de lo que hemos aprendido de ellos.

Lo que aprendí de mi padre fue el optimismo a prueba de toda adversidad y su enorme sentido del humor ante cualquier hecho diario. Casi nunca lo vi llorar, dicen que no lo hacía ya que no deseaba que lo vieran nervioso o preocupado, gracias a esto aprendí que no debemos lamentarnos ni rendirnos  ante un fracaso, siempre con la frente en alto para no caer y aprender de los errores para no volver a cometer los mismos.

Desde que yo era niño siempre lo veía feliz al momento de recibir mis calificaciones escolares, su manera de demostrar su cariño  y agradecimiento  no era tan expresiva pero yo sabía lo orgulloso que se sentía. Con el pasar de los años mis notas en el colegio fueron cambiando al igual que mi forma de actuar, sin embargo su cariño   siempre ha sido el mismo, a pesar de los errores que he cometido, El aún confía en mí.

No todas las personas tenemos la dicha de contar con nuestros padres, ni todos tenemos la suerte de que nos acompañen durante mucho tiempo en nuestra vida, sin embargo estoy seguro de que todos amamos a nuestros padres y que estamos muy agradecidos con ellos. Agradezco a Dios por haberme dado la dicha de tener uno, que siempre confía en mí además que me dio la confianza para seguir adelante pero sobre todo que siempre supo amarnos,  gracias Papá Walter.


domingo, 8 de junio de 2014

"Por favor, no me beses"

No suelo escribir mucho, ni recomendar alguna lectura, pero hoy, rumbo al trabajo,  cuando escuché a dos jóvenes hablar sobre obras  dignas de leer (de escritores peruanos) me convertí en protagonista de un debate cuando uno de ellos me preguntó ¿Qué prefieres leer una novela o un libro histórico? a lo cual no supe responder. Durante todo el trayecto de mi viaje me planteaba algunas respuestas las cuales no eran ajenas a mi realidad que a decir verdad era semejante al de aquellos jóvenes que no culminaban su debate.



Antes de llegar a mi destino uno de ellos notó que me disponía a bajar del vehículo y rápidamente me alcanzó un par de hojas que parecían haber sido arrancadas de un libro.  "Te servirá de mucho, aclarará tu duda" me dijo; yo algo extrañado recibí el escrito con agradecimiento y vaya que sorpresa que me lleve al descubrir el significado de su contenido...




Me gusta escribir, siempre lo he hecho y creo que nunca dejaré de hacerlo. ¿Por qué Lo hago? es simple disfruto describir, narrar o informar algún hecho en particular, creo que por ello elegí la carrera que estoy apunto de culminar. 





"Escribo para que esta vieja computadora no me sirva solo para masturbarme en las madrugadas. Escribo porque desde niño me he aburrido y me aburro y me aburriré siempre, mortalmente. Escribo porque esta película es muy lenta, porque este tono es muy monse, porque me pesa demasiado la mochila.



Escribo porque tengo mucha bronca, mucha hambre, mucha pena, mucha prisa.


Escribo en la ilusión de que –ya que te he decepcionado en todo lo demás– por lo menos estés orgullosa de lo que escribo. Escribo porque siento que me abandonan las ganas y los recuerdos. Escribo porque se terminan los sueños y los amigos.



Escribo porque escribir me da menos vergüenza que adorarte, menos vergüenza que mandar preciosas cartas al infinito y más allá, menos vergüenza que sentarme a esperar que quizás alguien, algún día.


Escribo para celebrarme y para destruirte. Para destruirme y para celebrarte.



Escribo para que todos sepan que ya no te quiero pero cuánto te quise, que mi voz buscaba el viento para tocar tu oído. O que ahora, en realidad, te quiero más y que el solo hecho de saberlo te arrebate un poquito de felicidad. O te la duplique. Escribo para resistir la tentación maldita de marcar tu número de memoria. Escribo para ver si, por lo menos así, me das un poquito de bola.





Escribo para recordarte que todavía estoy aquí. Que, contra todo pronóstico, resistí. Que, por si acaso, no me he muerto. Todavía no me he muerto, puta madre. 



Pero escribo, sobre todo, con el loco afán de llamar tu atención. 


Para que me mires. Para que me mires, pero no me toques. Para eso escribo, para que no tengas ni siquiera la ocasión de sonreírme de lejitos, con dulzura. Para que no me hables, para que no me abraces, para que, por lo que más quieras, no me beses. 

Por favor, no me beses.(...)"



Extracto de Por favor, no me beses (Maldita ternura BO)


viernes, 1 de noviembre de 2013

LLORAMOS TU PARTIDA, PERO AGRADECEMOS TU EXISTENCIA

LLORAMOS TU PARTIDA, PERO AGRADECEMOS  TU EXISTENCIA

In memoria: 
Mamita, ya no estás con nosotros, pero sigues en nuestros recuerdos. Por el abrazo de despedida que nunca pude darte Mamita Vitalia


Por Junior Portella 

Escuchando mis  lentos pasos  por el pasillo, me doy cuenta de que el tiempo va pasando y todo va cambiando, ahora, me miro al espejo y me preparo para cuestionarme  tantas cosas que aún me faltan por hacer en mi vida, sin embargo, los recuerdos al mirar  mi rostro de frente, se abalanzan para encuadrar a aquella buena mujer de la que no pude despedirme.
Me veo con aquella sonrisa que siempre tenía al abrazarte,  veo la dulzura de tu rostro, el sombrero que detenía el sudor de la fatiga del trabajo diario,    recuerdo los dulces que repartías cuando salíamos de la escuela o que en ciertas visitas ocasionales nos traías como regalo. Estos momentos evocan melancolía en mi persona.
Aun  así, regreso a los años infantiles donde a pesar de las carencias y problemas, tú eras el roble que mantenía unida a la familia.  Las escaleras  jamás te detuvieron para salir adelante. Tus consejos eran los ideales para cada momento, compartimos alegrías, tristezas. Pero sobre todo cariño. Sí,  recuerdo cuántas veces te vi sonreír y enfrentar los problemas,  así como también Cuántas veces nos abrazabas en medio de la oscuridad con una luz de esperanza.
Me miro nuevamente en el espejo y veo que los años no han pasado en vano, con lágrimas en los ojos recuerdo tus grandes enseñanzas, gracias a ti logre entender  mi idioma  y  esencia nativa. Evoco las escenas donde miré con alegría que desde la puerta de tu casa siempre  nos esperabas para poder saludarnos, o sentada al medio día esperaba a mi madre para poder compartir con ella alguna novedad o solucionar algún problema.  Confieso que es muy difícil para mí y toda la familia acostumbrarnos a tu ausencia, pero así es la vida dicen,  unos deben de partir primero y los que quedamos algún día tomaremos la misma ruta…


El contenido de estas líneas no es un simple homenaje, porque en vida y ahora con nuestro cariño siempre lo hacemos, solo trato de recordar con alegría los momentos que pase a tu lado y de las grandes cosas que aprendí contigo,  hoy no lloro tu partida querida mama, solo mirando al cielo te recuerdo con mucho cariño. Sé que no pude despedirme pero para que hacerlo? Si   a diario siempre  vives en mi recuerdo… Descansa en paz  Querida Mamita...

domingo, 15 de septiembre de 2013

EN EL RECUENTO DE LOS AÑOS

Cuando la querencia y la nostalgia afloran

EN EL RECUENTO DE LOS AÑOS
Un casual encuentro con un amigo de colegio desencadena reflexiones a propósito de los momentos compartidos en las aulas, las vivencias en el pueblo y la intensa rememoración de hombres y mujeres que marcaron la formación de todos aquellos que bebieron de la misma fuente, en esta semblanza, la invitación a aquel reencuentro espera una respuesta…
Por: Junior Portella (*)

Hace ya  meses atrás,  en medio  de las calles ruidosas del centro de Lima, caminaba apurado;  entre vendedores de marcianos, gaseosas y  helados buscaba algo líquido para calmar  la sed del insoportable  verano, nada captaba mi atención hasta que de pronto, una palmada sobre mi hombro me puso  alerta, pensé que se trataba de algún ladrón, por lo que reaccioné bruscamente, pero grande fue mi sorpresa que al voltear el rostro vi a Juan, un compañero de la secundaria, que venia siguiendo mis pasos desde cuadras atrás. Al verlo, noté un gesto de felicidad en su rostro y  aun asombrado por el encuentro lo saludé con un gran abrazo...
- Junior, ¿Cómo           has estado?- Me dijo.
-Bien mi querido amigo- respondí.
-ha pasado mucho tiempo  desde que terminamos la secundaria... ¿Qué sabes de todos los compañeros de la promoción? ¿Te comunicas  con alguien?- me cuestionó, yo  con solo mover la cabeza  di una respuesta negativa a su pregunta y entre tanto ruido nuestro casual encuentro se convirtió en una amena  charla que culminó en un local cercano donde compartimos una refrescante Cerveza.

Mientras se acababa  la tarde, junto a Juan volvimos a recordar esos tiempos donde inocentes corríamos por los pasillos de la escuela, años más tarde jugábamos  en el pequeño receso del colegio, y poco tiempo después con lágrimas en los ojos nos despedíamos con un hasta siempre  el día de nuestra fiesta de promoción.

Es triste ver a un amigo después de tiempo y recordar con el esos momentos vividos, la casa, el pueblo, la gente, las costumbres, los paseos y grandes aventuras pero  sobre todo la amistad forjada en las aulas de nuestro querido Amauta Atusparia que fue testigo de grandes e inocentes travesuras donde conocimos a sabios maestros a quienes recordamos con cariño; a ellos que hicieron  que nuestra permanencia en nuestra alma mater fuera no solo para aprender de libros y grandes autores, sino también de grandes experiencias personales que nos a servir para vivir nuestro futuro fuera de las aulas.

La preocupación de nuestros padres también fue motivo de recuerdo, por mi parte la constancia de mi madre y el sacrificio de mi padre hizo que aprendiera muchas cosas a los cuales me encuentro eternamente agradecido, gracias a ellos soy lo que soy ahora.



 El inesperado encuentro me llenó de alegría, sin embargo la rápida despedida fue emotiva ya que hacía mucho tiempo no veía a este gran amigo, intercambiamos números de teléfono y direcciones  de correo planeando así un pronto reencuentro junto a  los demás compañeros de promoción, hasta la fecha, claro por diversas circunstancias,   aún no hemos concretado la promesa de reunirnos nuevamente pero no dudo que será pronto.
No sé si el colegio es exactamente como lo recuerdo o si los profesores son aun tan buenos o tan malos como quedaron en mi memoria; lo que si se es que lo más importante que aprendí en esos días fue el valor de la amistad, los amigos siempre presentes para bien o para mal, en la buenas y en las peores. Son ellos el recuerdo más nítido de entonces. Amigos y Maestros: no importa lo lejos que estén siempre los llevo con migo y sé que voy con ustedes porque en lo que somos hoy está presente lo que fuimos entonces. A ustedes mis amigos del alma les doy gracias por siempre porque hicieron que aquella época de caminar el mundo a corazón abierto haya sido el mejor lugar para esperar la vida
(*) Articulo publicado en el pregonero 2013

SOÑANDO... LOCO MIQUI

In memoriam ... para mi hermano Miguel... por esos tiempos que estuviste

cerca a nosotros...

Hace mucho que no escribo nada sobre una persona querida, esta noche desperté algo asustado: tuve un sueño muy extraño. A lo lejos veía a un joven que me llamaba a descansar, ya que supuestamente yo llevaba una mochila sobre la espalda. La voz me parecía conocida, en algún lugar la había oído, mientras más me acercaba al lugar donde se encontraba el joven que me llamaba fui descubriendo hermosos pasajes de mi vida; desde la niñez hasta ahora.

Vi a un gran maestro que me alentaba a rendir un examen de conocimientos, a una abuela que algo fatigada me daba de beber agua, a un amigo que me propuso salir adelante y demostrar que éramos capaces de lograr nuestras metas, en fin logre visualizar muchos pasajes de lo que había vivido, parecía que se trataba de un film sobre mi vida. Después de tanto andar llegué donde se encontraba esa persona que me llamaba así logré observar otro acontecimiento de mi niñez: me veía yo sonriendo, como siempre lo hacía de pequeño, junto a mi hermano y a un familiar cercano, corríamos por los alrededores del patio de mi casa, sin que nada nos preocupara. De pronto volví a oír esa voz: -¿Vez? ¿Aun recuerdas esos años?-

-¿Quién eres? – respondí.
- Querido hermano, soy yo: Miguel... ¿sabes? desde acá aun los puedo ver, me alegra que sean felices todos y sobre todo Tú, estoy muy contento de que seas feliz con lo que haces, me siento orgulloso de lo que has logrado... ¿sabes? Los extraño a todos, muchísimo... Siento mucho no haber podido despedirme de ti, de mi papá, mi mamá y toda la familia... los quiero mucho...

- ¿Miguel?... ¡Hermano! Nosotros también te extrañamos, de alguna u otra forma te recordamos siempre- respondí... fue una bella conversación con mi Hermano al que hace ya casi dos años atrás lo vi por última vez sonriendo con su botella en mano diciendo: -Moriré tomando, moriré feliz-

Luego de este inusual sueño desperté con algunas lágrimas en los ojos, recordando a ese ser querido que se fue así de repente, sin despedirse, sin que yo le pudiese dar un abrazo y decirle que lo quería... pero, así es la vida... algún día volveré a estar junto a él, lo abrazaré y también imagino lo primero por lo que me preguntará –“Calichita apamuruyquicu” (has traído mi caliche – bebida caliente con alcohol-)... Loco yo también te recuerdo...

EL PODER DE LA PALABRA


EL PODER DE LA PALABRA
  "Todos cometemos muchas faltas. ¿Quién, entonces, es una persona madura? Sólo quien es capaz de dominar su lengua y de dominarse a sí mismo". Santiago 3:2. La Biblia.
Por: Junior Portella
Donde la libertad de opinión y expresión dominan a diario nuestro vocabulario, me he puesto a pensar cuánto daño pueden hacer nuestros actos y sobre todo nuestras palabras dirigidas hacia alguien, sobre todo a una persona conocida. 
  
Conozco a Alberto desde pequeño, a sus 20 años ha vivido muchas cosas, buenas, regulares y malas. Hijo de una familia acomodada, para buena o mala suerte el mayor de cuatro hermanos, mientras cursaba el colegio fue uno de los primeros alumnos de clase, tanto así que en todo campeonato de conocimientos, destacaba por su habilidad para resolver problemas de matemáticas, física, química. Al parecer una vida llena de alegrías y éxitos, pero había algo que lo tenía preocupado, como en todo lugar existía un grupo de personas que no se encontraban de acuerdo con sus logros, en cada premiación y reconocimiento mientras lo felicitaban se oía el murmurar de la gente que decía. -¿Cuál habrá sido la técnica para lograr ese resultado? ¿Cómo es que todos los años resalta solo él? ¿Acaso hay alguien que lo ayuda? – también se escuchaba. –Claro seguro su padre compró a los profesores, -El primo de su madre como es profesor seguramente ha intercedido por él. –

 Muchos dicen que no se debe hacer caso de lo que la gente diga al final de cuentas uno no vive de ellos, pero si es tu propia familia quien duda de tu logros ¿acaso no hace daño? Esta era la situación de Alberto, sus padres vivían orgullosos de él, sin embargo sus familiares más cercanos se atrevían a ser parte de ese grupo de gente que solo buscaba desprestigiarlo, a su corta edad vivía confundido pero nunca se echó para atrás, culminó sus estudios secundarios y era hora de elegir una carrera universitaria.

 Sus padres le dieron a elegir si continuar sus estudios en una preparatoria o ir directamente a una universidad particular; como aun tenía 16 optó por prepararse, pero no era suficiente para las personas que durante su etapa escolar obstaculizaban sus logros ya que aun dedicaban su “valioso tiempo” a dar consejos sobre lo que debía y no debía hacer, como Alberto y sus padres no hacían caso de esos “consejos” llegaron a crear historias sobre su vida en la preparatoria, de un buen estudiante él ahora era el alcohólico, vagabundo, mentiroso, delincuente, etc.; tanto influyo el comentario de sus familiares que en las dos oportunidades que logro ingresar a la universidad se vio obligado a retirarse de la carrera ya que según sus “familiares” no le convenía, pues sí, lograron truncar su carrera pero no lo detuvieron, ahora a sus 20 años esta a mediados de culminar sus estudios de ingeniería, sin hacer caso en lo que diga ahora la gente estudia en una de las mejores universidades del país, sus padres viven orgullosos, el también lo está, pero aun para ese grupo de gente “su familia” el sigue siendo el alcohólico, delincuente, vagabundo, etc.

 A veces no nos damos cuenta del daño que pueden causar nuestras palabras, por más simples que sean nuestros comentarios quizá ellas puedan causar mucho daño, como dicen muchos sabios con miles de palabras puedes conquistar el corazón más duro pero con solo una palabra puedes destruir el corazón más noble... (Al que le caiga el guante que se lo chante)